Una deliciosa sopa de lasagna sin necesidad de horno, ideal para disfrutar de un plato reconfortante. Utiliza láminas de lasagna, carne molida, y espinaca, combinada con salsa y puré de tomate.
1: Cocina la carne molida y agrega salsa de tomate y puré de tomate.
2: Añade el caldo de pollo y mezcla bien.
3: Incorpora las láminas de lasagna en la mezcla.
4: Agrega las espinacas y cocina hasta que estén tiernas.
5: Sirve con crema y espolvorea el queso por encima.